Profesional española feliz de estudiar patrimonio salitrero en Oficina Humberstone

Atraída por la tradición minera de Villablino, en León, España, la arquitecto Alejandra García González, decidió postular en su universidad de origen, a una beca de intercambio académico, para conocer de primera fuente, lo que fue la industria del salitre. De este modo se incorporó por un par de meses a la Corporación Museo del Salitre, trabajando en los diseños para mostrar el proceso y que conformarán el Centro de Interpretación del Ciclo del Salitre, en la zona del bodegón de la Pulpería de Humberstone.

“Mi ciudad, -relata-, cuenta con un importante patrimonio minero, procedente de la explotación der carbón, por lo que todo lo que es patrimonio industrial, son de mi área de interés profesional. Además que tengo la sensibilidad para entender el tema y las ganas de aprender”, relató.

Alejandra estudió Arquitectura en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valladolid; además, tiene un segundo título en música, en la especialidad de piano

“Llegué a Iquique buscando la posibilidad de aumentar mis conocimientos académicos y mis posibilidades profesionales, con la voluntad de enriquecerme con una visión exterior a la europea. Y que al mismo tiempo me pueda aportar no sólo en mi desarrollo profesional, sino que también en el ámbito personal”.

Respecto a su trabajo en la Corporación Museo del Salitre, señaló que se incorporó al proyecto Restauración y Habilitación del Edificio Pulpería de la salitrera de Santiago Humberston” y al Centro de Interpretación de la Era del Salitre para hacer posible la interpretación del proceso de lixiviación del salitre. Del proceso completo, desde que llegaba al tren, la molienda, la segunda molienda, la lixiviación en sí, y cuando sacan el líquido y el ripio”.

Específicamente trabajará en el “galpón” de la Pulpería, que es la sala más relevante del edificio, a la que llegaba el tren cargado de víveres para posibilitar la vida de los pampinos en el desierto. “Reúne una serie de características espaciales que requiere de un diseño más elaborado y donde se quiere colocar la parte principal de la exposición, que es la producción del salitre”.

Como arquitecto, “tengo que pensar cuál es la situación ideal para representar eso en la sala, el diseño adecuado; las dimensiones de las representaciones y aportar una visión creativa al proceso”, concluyó.

Deja un comentario