Antecedentes inéditos aporta estudio sobre masacre obrera ocurrida en Salitrera La Coruña, hace 93 años

Importantes antecedentes inéditos, que incluso utilizó como fuente bibliográfica documentación del Ejército, referida al sumario administrativo iniciado tras una de la más grande masacres obreras, ocurridas en la pampa salitrera, entrega en su obra la licenciada en Historia, María Guajardo Núñez.
El estudio, que dio como resultado el libro “ Rebeldía en el Alto San Antonio: Huelga, Represión y Muerte en la Oficina Salitrera de La Coruña. 1925”, lo realizó con aportes del FONDART de Antofagasta, mientras que en Iquique contó con el apoyo de la Corporación Museo del Salitre.
Silvio Zerega, Director Ejecutivo de esa Corporación, dio el contexto histórico ocurrido en la pampa salitrera, cuando en distintas oficinas surgen con fuerzas las demandas sociales, encontrando la resistencia oficial. Santa María y La Coruña, son sólo ejemplo de algunas de las masacres ocurridas en pleno ciclo del salitre.
Luego, presentó el libro, el poeta Guillermo Ross-Murray, quien hizo hincapié que el Palacio Astoreca, sonde se realizó el lanzamiento de la obra, representa un ícono de la desigualdad social de la época salitrera, porque es una muestra de la opulencia y riqueza acumulada por los empresarios del salitre.

LA OBRA

La historiadora hizo la presentación de la obra, de manera magistral y didáctica, tal como es posible encontrar en el desarrollo del libro. En efecto, la calidad de la impresión y el relato, el uso de imágenes y otros elementos gráficos, facilitan la lectura y la hace accesible a todo público. Así diseñó el estilo, de modo que el texto sea un aporte incluso, en los procesos educativos.
Destacó en su trabajo investigativo, la calidad de las fuentes, accediendo, por ejemplo, al sumario administrativo que realizó en la época el Ejército de Chile, el que consta de 3 tomos, donde incluso, se recogen las declaraciones de obreros involucrados en los hechos. La revisión le permite establecer una serie de contradicciones y levantar una tesis que hasta ahora, no se ha desarrollado en torno a la masacre de La Coruña. Esto es, que la masacre no se produjo por una revuelta obrera, sino que por el contrario, por una acción planificada con antelación por las autoridades del país.
Señala que el Ejército planificó el ataque en La Coruña y otras Salitreras. En abril de ese año 1925, había una agitación total en las salitreras, es decir, era una huelga general, en demanda de los derechos sociales de los obreros del salitre. A los dirigentes de la FOCH, Federación Obrera de Chile, se les acusaba de ser agitadores manipulados desde Santiago, pero explica la historiadora, la reacción surgió en la pampa, según constata en sus fuentes bibliográficas.
Dice la autora en el capítulo 4 del libro “…quedó en evidencia que las autoridades estaban planificando, previamente los luctuosos hechos ocurridos durante los primeros días de junio, extirpar de los cantones a todos los elementos comunistas por ser indicados como culpables de la constante agitación social en la pampa salitrera”
“Las autoridades iban un paso adelante y los dirigentes de la FOCH un paso atrás”, señala la autora, aludiendo a la idea de la preparación del plan para aniquilar el movimiento social. Primero, son deportados 33 dirigentes, al centro del país, sin que jamás se supiera de su destino. Mientras, en Iquique, se reprime y clausura el periódico “El Despertar de los Trabajadores”, órgano informativo fundado por Luis Emilio Recabarren.
El 4 de junio en Alto San Antonio, la FOCH prepara una gran asamblea, porque la situación social es muy tensa. Llegan trabajadores de todas las oficinas y ocurre que dos policías son asesinados. La sede es sitiada con 93 personas adentro, porque se sospechaba que en ese lugar se ocultaban los asesinos de los policías.

El Ejército lograr recuperar por la fuerza las oficinas Barrenechea y Pontevedra y sigue avanzando. Entonces, los dirigentes de la huelga en La Coruña, acuerda rendirse, pero la rendición no le es aceptada y se decreta el ataque, que da origen a una de las más sangrientas masacres obreras, que incorporó incluso, artillería pesada.
Sobre el número de víctimas, hay discrepancias en los relatos oficiales. El Ejército reconoce 48 muertos; Carabineros habla de 59. La memoria popular habla de 2.000 muertos.
Concluye la autora: La Matanza en Coruña debe ser considerado como uno de los peores crímenes en contra de la clase trabajadora del país, pues ha quedado comprobado que los obreros ofrecieron la rendición de sus fuerzas, antes que las Fuerzas Armadas procedieran a recuperar las oficinas cercanas, y Acacio Rodríguez, comandante de las fuerzas del ataque, no la aceptó”.

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